El encuentro permitió presentar las capacidades productivas y la experiencia exportadora del sector chileno de carnes de cerdo y pollo, además de abordar oportunidades y desafíos para fortalecer el intercambio comercial entre ambos países.
El embajador de Sudáfrica en Chile, George Motlatjo Monyemangene, visitó la planta de Agrosuper en Rosario el pasado 1 de octubre, en un encuentro orientado a fortalecer los vínculos comerciales entre ambos países y explorar oportunidades para las exportaciones chilenas de carne de cerdo y pollo.
Durante la visita, representantes de ChileCarne y Agrosuper -Rodrigo Castañón, gerente de Negocios de ChileCarne; Agustina Page, del área de Comercio Exterior de ChileCarne; Nicolás Rosenfeld, gerente de Ventas Internacionales de Agrosuper; y Martín Zañartu, líder de Asuntos Públicos de Agrosuper- presentaron las principales características de la producción nacional de carne de cerdo y pollo, la trayectoria exportadora del sector y sus capacidades para abastecer mercados internacionales. La instancia permitió conocer en terreno los procesos productivos de Agrosuper e intercambiar perspectivas sobre las oportunidades para fortalecer y ampliar la relación comercial con Sudáfrica.
La conversación también permitió abordar los desafíos asociados al acceso a ese mercado, entre ellos las condiciones arancelarias y los requisitos sanitarios que deben cumplir los productos importados. En este contexto, el diálogo entre representantes diplomáticos y actores del sector privado resulta relevante para identificar barreras, conocer las exigencias del mercado y explorar alternativas que contribuyan al desarrollo de nuevas oportunidades de negocio.
Sudáfrica: oportunidades para diversificar los mercados de destino
Además de su potencial como destino comercial, Sudáfrica cuenta con una posición estratégica como puerta de entrada al continente africano, una región en la que Chile aún tiene espacio para crecer y diversificar sus destinos de exportación. En esa línea, el acercamiento con este mercado representa una oportunidad para estrechar relaciones, identificar nuevas posibilidades de cooperación y continuar posicionando las carnes chilenas a nivel internacional.
En el caso del sector porcino, Sudáfrica mantiene una demanda importadora que complementa su producción nacional. Según antecedentes de Interporc, entre 2015 y 2022 el país importó entre 28.000 y 47.000 toneladas anuales de productos porcinos. En 2022, las compras alcanzaron las 34.876 toneladas, por un valor de 65,3 millones de euros, mientras que el consumo aparente llegó a 310.800 toneladas, un 29,3% más que en 2015.
Las oportunidades potenciales se concentran en productos congelados, despojos y materias primas destinadas al procesamiento industrial, categorías relevantes dentro de las importaciones sudafricanas. En conjunto, las carnes, los despojos y el tocino representaron cerca del 88% del volumen importado en 2022, de acuerdo con los antecedentes sectoriales citados. En cuanto a los proveedores, España, Brasil y Reino Unido concentraron aproximadamente el 58% de las compras sudafricanas de productos porcinos, lo que evidencia la presencia de competidores internacionales consolidados.
Estos antecedentes muestran que Sudáfrica cuenta con un mercado importador activo de productos porcinos, en el que Chile podría explorar oportunidades para ampliar sus exportaciones. Para avanzar en esa dirección, será clave conocer las necesidades de los compradores y las condiciones de acceso al mercado, considerando también la presencia de proveedores internacionales consolidados.
Junto con los aspectos sanitarios, las condiciones arancelarias y comerciales son determinantes para evaluar la competitividad de las exportaciones. Por ello, mantener el diálogo entre autoridades, representantes diplomáticos y actores del sector privado contribuye a identificar desafíos, intercambiar información estratégica y avanzar en la evaluación de oportunidades para las carnes chilenas.
A través de este tipo de encuentros, ChileCarne y sus empresas socias continúan promoviendo las capacidades productivas y la experiencia internacional del sector porcino y avícola nacional, fortaleciendo los vínculos con mercados de interés y contribuyendo a la diversificación de los destinos de exportación.



