Representantes del área de Sostenibilidad de ChileCarne realizaron una gira técnica por Brasil para conocer experiencias del sector porcino en innovación, automatización, sostenibilidad y economía circular. La visita se desarrolló en el marco del proyecto “Caracterización de la pérdida de alimento en Chile”, de la comunidad de práctica ArticuLAC, y permitió intercambiar conocimientos e identificar buenas prácticas para avanzar hacia una producción más eficiente y sostenible.
Conocer experiencias internacionales, intercambiar conocimientos técnicos e identificar oportunidades de innovación fueron los principales objetivos de la gira técnica que Daniela Álvarez, gerente de Sostenibilidad, y María Ignacia Essedin, analista de Sostenibilidad de ChileCarne, realizaron en Brasil entre el 11 y el 18 de octubre. La iniciativa formó parte del proyecto equipo país “Caracterización de la pérdida de alimento en Chile”, impulsado en el marco de ArticuLAC, y permitió conocer soluciones desarrolladas por actores del sector porcino brasileño en materia de tecnología, eficiencia productiva y aprovechamiento de recursos.
ArticuLAC es una comunidad de práctica latinoamericana que promueve el intercambio de conocimientos y experiencias para abordar desafíos relacionados con los sistemas alimentarios. En este contexto, la gira buscó conocer iniciativas que pudieran aportar al trabajo que se desarrolla en Chile para caracterizar las pérdidas de alimentos e identificar oportunidades de mejora a lo largo de la cadena productiva.
La experiencia también permitió poner en perspectiva los avances de ambos países en sostenibilidad e innovación, considerando que el intercambio técnico y la colaboración entre actores del sector son fundamentales para identificar soluciones y adaptar buenas prácticas a las distintas realidades productivas.
Automatización e innovación en el sector porcino
Uno de los hitos de la gira fue la visita a FRIMESA, donde la delegación conoció las instalaciones y los procesos de una de las plantas faenadoras de cerdos más modernas de Latinoamérica, reconocida por su alto nivel de automatización. El recorrido permitió observar de primera fuente la incorporación de tecnología en las distintas etapas de la operación industrial y conocer cómo estas soluciones contribuyen a optimizar los procesos productivos.
La visita fue guiada por Vittor Frosi, superintendente industrial de FRIMESA, quien acompañó a las representantes de ChileCarne durante el recorrido y les presentó las principales características de la planta y sus sistemas de operación.
Para Daniela Álvarez, esta experiencia fue especialmente relevante por la oportunidad de conocer una realidad productiva de gran escala y contrastarla con los avances que se están impulsando en Chile.
“Estas visitas nos permiten conocer experiencias que pueden ser muy útiles para Chile. Comprender cómo otros países están aprovechando mejor sus recursos, transformando residuos en nuevas oportunidades e incorporando avances en robotización y procesos productivos nos entrega ideas concretas para seguir avanzando en sostenibilidad, eficiencia y fortalecer la competitividad de nuestro sector”, destacó.
El recorrido permitió reconocer el aporte de la tecnología a la modernización del sector y la importancia de compartir experiencias entre países que enfrentan desafíos comunes en materia de productividad, uso eficiente de los recursos y sostenibilidad.
Economía circular: nuevas oportunidades para valorizar residuos
La gira continuó con una visita a las instalaciones de Primato, grupo de productores de cerdos que, en conjunto con la empresa MWM, desarrolla una planta piloto para validar distintos modelos de negocio destinados a sus asociados.
Entre las alternativas consideradas se encuentran la producción de fertilizantes organominerales y la generación de biogás y biometano a pequeña escala. Estas iniciativas buscan aprovechar los recursos disponibles en los sistemas productivos y explorar nuevas oportunidades para transformar residuos en productos de valor.
Para la delegación, conocer este proyecto permitió comprender tanto el potencial de estas soluciones como los desafíos técnicos y económicos que deben abordarse para hacerlas viables. La experiencia ofreció una mirada integral sobre las oportunidades que surgen al vincular la producción porcina con la generación de energía renovable y el aprovechamiento de subproductos.
Este ámbito también resulta relevante para Chile. En los últimos años, el sector porcino nacional ha avanzado en la incorporación de tecnologías para el tratamiento y la valorización de purines, transformándolos en fertilizantes, enmiendas para suelos agrícolas y fuentes de energía. De acuerdo con antecedentes publicados por ChileCarne, la cobertura de tratamiento de purines aumentó desde menos del 40% a fines de la década de 1990 hasta más del 95% en la actualidad, con una creciente incorporación de sistemas avanzados como biodigestores, plantas de lodos activados, compostaje y lombrifiltros.
Estos avances reflejan cómo la innovación tecnológica y la economía circular pueden contribuir a un uso más eficiente de los recursos y a la reducción de los impactos ambientales de la producción. Al mismo tiempo, el trabajo de caracterización de las pérdidas de alimentos plantea la necesidad de seguir identificando oportunidades de mejora en los procesos y de fortalecer el conocimiento disponible para orientar futuras acciones.
María Ignacia Essedin valoró positivamente el intercambio técnico desarrollado durante la gira. “Fue una visita muy provechosa y enriquecedora, que nos permitió conocer otras experiencias, intercambiar conocimientos técnicos y ampliar nuestra mirada sobre los desafíos y las oportunidades que existen en materia de sostenibilidad e innovación”, señaló.
La visita a Primato complementó los aprendizajes recogidos en FRIMESA, mostrando dos dimensiones de la transformación productiva: la incorporación de tecnología para optimizar las operaciones y el desarrollo de alternativas para aprovechar mejor los recursos disponibles.
La gira técnica permitió a ChileCarne conocer experiencias del sector porcino brasileño y recoger nuevos antecedentes para el trabajo que impulsa en Chile. El intercambio contribuyó a fortalecer la mirada sobre los desafíos de la producción sostenible y la importancia de seguir identificando oportunidades de innovación, eficiencia y aprovechamiento de recursos a lo largo de la cadena productiva.



