Reducir el impacto ambiental de las operaciones, mejorar la eficiencia en el uso de los recursos y avanzar hacia una matriz energética cada vez más diversificada y sostenible son algunos de los desafíos que hoy impulsan la transformación de los procesos productivos. En este contexto, las energías renovables cumplen un rol cada vez más relevante en la reducción de las emisiones de CO₂ y en la transición hacia modelos de producción más sostenibles. En la industria porcina y avícola chilena, esta transformación se expresa a través del desarrollo de proyectos de energía solar, el aprovechamiento de biomasa y biogás, y la incorporación de nuevas tecnologías orientadas a una producción más eficiente y responsable.
En esa línea, Maxagro, empresa socia de ChileCarne, inauguró una planta solar de 300 kW en Agrícola Santa Lucía, ubicada en la comuna de Pichidegua, Región de O’Higgins, dando un nuevo paso en su estrategia de integración de soluciones energéticas más limpias.
El proyecto cuenta con 586 paneles solares y permitirá cubrir el 61,3% del consumo eléctrico del recinto, además de inyectar al sistema los excedentes de energía generados. Desarrollada junto a Solcor Chile, esta nueva infraestructura permitirá aprovechar una fuente renovable para optimizar el uso de la energía e incorporar nuevas tecnologías a los procesos productivos de la compañía.
La puesta en marcha de esta planta fotovoltaica se suma a otros avances impulsados por Maxagro en materia de sostenibilidad e innovación. Entre ellos destaca la inauguración, durante 2025, de la primera planta de BioGNL de Latinoamérica, ubicada en la Región de Ñuble y desarrollada junto a Lipigas, una iniciativa que permitió avanzar en el aprovechamiento y valorización del biogás generado a partir de residuos orgánicos.
En conjunto, estos proyectos dan cuenta de una estrategia orientada a incorporar soluciones que permitan reducir el impacto ambiental de las operaciones, mejorar la eficiencia en el uso de los recursos y avanzar hacia una matriz energética cada vez más diversificada y sostenible.
En este escenario, las empresas socias de ChileCarne han venido impulsando diversas iniciativas orientadas a enfrentar los desafíos ambientales y energéticos que hoy plantea el sector. La integración de fuentes renovables, la mejora continua de la eficiencia energética y una gestión cada vez más responsable de las emisiones forman parte de un proceso que busca compatibilizar la producción de alimentos con un desarrollo sostenible.
Así, la nueva planta solar inaugurada por Maxagro representa un nuevo avance en este camino y un ejemplo concreto de cómo la innovación, la eficiencia y la sostenibilidad pueden integrarse en los procesos productivos, contribuyendo a construir una industria cada vez más preparada para los desafíos del futuro.



