Chile recuperó la condición de país libre de influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP) en aves de corral luego de completar las medidas sanitarias y los plazos establecidos por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) para la erradicación de los brotes detectados durante 2026. El 24 de junio, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) comunicó oficialmente el cumplimiento de estos requisitos y la recuperación de este importante reconocimiento sanitario.
Desde el inicio de la emergencia zoosanitaria, a comienzos de marzo, el SAG registró 45 brotes en aves de traspatio y tres brotes en planteles comerciales, situación que implicó la pérdida temporal de esta condición sanitaria. Tras completar satisfactoriamente las acciones de vigilancia, control, limpieza y desinfección en los planteles afectados, y constatar la ausencia de circulación viral en aves de corral, Chile volvió a cumplir los requisitos exigidos por la OMSA, fortaleciendo su posición como proveedor confiable de alimentos y respaldando el acceso de los productos avícolas nacionales a los mercados internacionales.
El ministro de Agricultura, Jaime Campos, calificó la medida como una buena noticia para el sector y reiteró el llamado a mantener las medidas de bioseguridad ante la persistencia del virus en aves silvestres.
Además, el secretario de Estado explicó que “estamos informando este hecho a nuestros socios comerciales, para que se puedan abrir los mercados de destino a los que habitualmente llegábamos. Esto ha sido un trabajo serio y sostenido que ha realizado nuestro Servicio Agrícola y Ganadero y que demuestra que ha sido un trabajo muy efectivo y muy eficiente y, por tanto, felicito y destaco a todos los funcionarios del SAG que han estado comprometidos en ello”.
Por su parte, el director nacional del SAG, Domingo Rojas, destacó la labor realizada por el Servicio, ya que “hemos recuperado nuestro estatus de país libre de influenza aviar, lo cual ya hemos notificado a la OMSA. En breve, esperamos retomar las conversaciones con aquellos mercados que se mantienen cerrados para volver a exportar nuestros productos de calidad. Gracias al trabajo de nuestros equipos técnicos, hemos logrado recuperar este estatus en tiempo récord, lo que demuestra la calidad y el profesionalismo de nuestros especialistas”.
El presidente de ChileCarne, Juan Carlos Domínguez, indicó que “es buena noticia para el sector, porque reafirma el prestigio sanitario de Chile y fortalece la confianza de los mercados internacionales en nuestra producción. Este logro fue posible gracias al trabajo coordinado entre el SAG y el sector productor, una colaboración clave para la competitividad y el desarrollo exportador del país”.
Este hito vuelve a poner de relieve la importancia de la zonificación sanitaria, mecanismo reconocido internacionalmente que permite restringir los efectos de una emergencia a las áreas afectadas, evitando que todo el territorio nacional quede sujeto a restricciones comerciales. Gracias a esta herramienta, Chile pudo mantener abiertos mercados estratégicos y minimizar el impacto económico de la emergencia, reanudando en menos de 72 horas los envíos a destinos clave como Estados Unidos, Puerto Rico, México y Canadá, que en conjunto representan el 82% del valor de las exportaciones chilenas de carne de pollo.
Asimismo, el nuevo estatus sanitario abre una oportunidad para avanzar en la normalización del acceso a mercados relevantes para el sector. Entre ellos destaca Colombia, país que actualmente no reconoce mecanismos de zonificación sanitaria y para el cual esta condición constituye un requisito fundamental para restablecer plenamente el comercio de productos avícolas chilenos. Asimismo, se espera continuar las gestiones con China, uno de los mercados más importantes para las exportaciones agroalimentarias nacionales, con el objetivo de avanzar hacia la reapertura y normalización de los envíos.
La carne de pollo representa cerca del 48% de la producción total de carnes de Chile y constituye el segundo producto más exportado del sector cárnico nacional. La combinación de vigilancia permanente, estrictos protocolos de bioseguridad y una estrecha coordinación público-privada ha permitido que Chile mantenga uno de los sistemas sanitarios más robustos de la región, condición que hoy vuelve a ser reconocida internacionalmente.



