El uso de subproductos se ha convertido en una herramienta clave para avanzar hacia sistemas alimentarios más sostenibles y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. En este contexto, ChileCarne participó en la sesión virtual “Del residuo al recurso: valorización de subproductos en la industria alimentaria y mitigación de metano”, organizada por el Center for Clean Air Policy (CCAP), organización internacional especializada en políticas climáticas, en el marco de la Comunidad de Práctica MetLAC, una red latinoamericana que promueve el intercambio de experiencias y soluciones para la reducción de emisiones de metano, de la que el gremio forma parte activamente.
La sesión contó además con la participación de la Cámara de Subproductos Ganaderos de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (Argentina), la empresa El Arreo de Costa Rica y fue facilitada por equipos de CCAP, LEDS LAC e ImplementaSur.
La actividad, realizada el 17 de junio, tuvo como objetivo intercambiar experiencias prácticas de valorización de subproductos orgánicos en sistemas alimentarios, tanto en el ámbito industrial como municipal, e identificar modelos de cooperación público-privada que puedan ser replicados para contribuir a la reducción de emisiones de metano en América Latina y el Caribe.
En representación de ChileCarne participó María Ignacia Essedin, analista de sostenibilidad del gremio, quien presentó la experiencia del sector chileno de carnes de aves y cerdo en materia de aprovechamiento y valorización de subproductos. Durante su exposición abordó los avances en sostenibilidad del sector en estos 25 años asociados a la gestión de estos materiales, los procesos y tecnologías implementados para transformarlos en recursos de valor, así como los mecanismos de cooperación que hicieron posible esta transformación.
Entre los hitos destacados se encuentra la evolución desde el primer APL orientado al manejo básico de purines, hasta el estándar Chile Origen Consiciente como estándar integral de sostenibilidad. En estos 25 años de evolución, el sector parte con la incorporación de tecnologías como biodigestores que permiten generar energía renovable a partir del metano.
Hoy, el 82% de la producción porcina nacional cuenta con sistemas de tratamiento avanzados que permiten valorizar los purines tratados como bioinsumos agrícolas de alto valor.
Así también, en el eslabón industrial, el 99% de los subproductos de la faena se valorizan mediante el rendering donde son transformados en harinas y aceites para el consumo animal, lo que permite que menos del 1% llegue a vertederos . Estas iniciativas contribuyen a un uso más eficiente de los recursos, generan beneficios económicos, apoyan la reducción de emisiones asociadas a la gestión de residuos orgánicos en los vertederos y a extender su vida útil.
La presentación también abordó otros desarrollos que ha comenzado a desarrollar el sector hacia una lógica de biorrefinería, donde cada fracción del animal se valoriza incluyendo compuestos de interés farmacéutico y biomédico. La experiencia compartida por ChileCarne fue destacada por los organizadores como un caso práctico de interés para la región, debido a su trayectoria y su aporte al desarrollo de soluciones sostenibles y su potencial de replicabilidad en distintos países de América Latina y el Caribe.



