En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, conmemorado el pasado 5 de junio, las empresas socias de ChileCarne destacan los avances que han impulsado para fortalecer la sostenibilidad de sus operaciones. La incorporación de energías renovables, la reutilización de agua, la economía circular, el bienestar animal y diversas certificaciones forman parte de una estrategia que promueve una producción cada vez más eficiente y responsable. Estos avances reflejan una transformación sostenida que fortalece el desempeño ambiental del sector y su competitividad en los mercados internacionales.
La sostenibilidad se ha convertido en uno de los principales motores de transformación para el sector productor y exportador de carnes de aves y cerdo en Chile. Lo que hace algunos años se asociaba principalmente al cumplimiento de exigencias ambientales, hoy abarca una mirada mucho más amplia que incorpora innovación, eficiencia en el uso de recursos, economía circular, bienestar animal y una gestión cada vez más responsable de las operaciones.
Esta evolución responde a los desafíos que enfrenta la producción de alimentos a nivel global. La necesidad de utilizar de manera más eficiente el agua y la energía, reducir emisiones, fortalecer la relación con las comunidades y responder a consumidores cada vez más informados ha impulsado cambios concretos en las distintas etapas de la cadena productiva.
En este proceso, las empresas socias de ChileCarne han desarrollado iniciativas que muestran cómo la sostenibilidad se ha integrado progresivamente en la gestión diaria del sector, generando avances tangibles en distintos ámbitos.
Los resultados dan cuenta de este compromiso. Actualmente, el 82% de los animales se encuentra en sistemas con tratamientos avanzados de guanos y purines; el 62% del consumo total de agua es reutilizado o recirculado; el sector porcino ha reducido en un 24% sus emisiones de gases de efecto invernadero durante los últimos 20 años; y el 77% de la producción nacional de carne de cerdo cuenta con certificación bajo el programa Chile Origen Consciente.
Descarbonización y energías renovables: avanzar hacia operaciones más sostenibles
La reducción de emisiones y la incorporación de energías renovables son parte de las estrategias que las empresas del sector han impulsado para avanzar hacia operaciones cada vez más sostenibles.
En este contexto, Agrosuper ha desarrollado diversas iniciativas orientadas a transformar su matriz energética y mejorar la eficiencia de sus operaciones, logrando cerrar 2025 con una reducción de 13,7% de su huella de carbono. Actualmente, el 77,8% de la energía eléctrica que adquiere desde la red proviene de fuentes renovables, contribuyendo a disminuir sus emisiones de gases de efecto invernadero.
La compañía también ha fortalecido la generación distribuida mediante proyectos fotovoltaicos en distintas instalaciones. Entre ellos destaca un estacionamiento solar en su oficina central de Rancagua, que durante 2025 generó cerca de 640.000 kWh y permitió abastecer alrededor del 30% del consumo energético del recinto y de sectores productivos cercanos. A ello se suman proyectos de autogeneración en 13 instalaciones productivas y la incorporación de bombas de calor en sus plantas industriales, tecnologías que permiten recuperar energía, optimizar el uso de recursos y reducir el consumo de agua.
En la misma línea, Agrícola AASA incorporó recientemente una planta fotovoltaica en su plantel Aguas Claras, equipada con 452 paneles solares y una potencia de 240 kW. La instalación genera cerca de 40 MWh mensuales y permite que el 36% de la energía consumida por el plantel provenga actualmente de una fuente renovable.
Gestión hídrica: eficiencia en el uso de un recurso estratégico
La optimización del consumo de agua y el aumento de su reutilización también forman parte de los esfuerzos que las empresas han impulsado para fortalecer la sostenibilidad de sus operaciones.
En este ámbito, Maxagro ha desarrollado una estrategia integral que incluye siete biodigestores operativos, sistemas de medición de huella hídrica y huella de carbono, iniciativas de reutilización de agua y diversos proyectos asociados a la economía circular.
Uno de los hitos más recientes fue la implementación de un sistema de recuperación de agua proveniente de condensadores evaporativos en la planta faenadora Las Pataguas. Gracias a esta iniciativa, la compañía logró aumentar la reutilización hídrica en 27 litros por minuto, volumen equivalente al consumo de agua de más de 200 personas.
El proyecto evidencia cómo la innovación aplicada a los procesos productivos puede generar beneficios ambientales concretos y optimizar el uso de un recurso cada vez más estratégico para la producción de alimentos.
Bienestar animal: un componente esencial de la sostenibilidad
El bienestar animal es hoy un aspecto central para la producción de proteínas de origen animal y uno de los atributos más valorados por los mercados internacionales.
En este contexto, Coexca alcanzó un importante hito al convertirse en la primera empresa porcina chilena en obtener la certificación internacional Certified Care para la totalidad de sus granjas de crianza, su sistema de transporte animal y su principal planta de procesos.
Otorgada por CloverLeaf Animal Welfare Systems, esta certificación acredita el cumplimiento de exigentes estándares internacionales de bienestar animal a lo largo de toda la cadena productiva, fortaleciendo la trazabilidad, la mejora continua y las buenas prácticas de manejo.
El reconocimiento refleja el avance que ha experimentado el sector en la incorporación de criterios de sostenibilidad que hoy forman parte de los atributos más valorados en los mercados globales.
Nuevos estándares y certificaciones que impulsan la mejora continua
La mejora continua también se refleja en la adopción de estándares y certificaciones que permiten fortalecer la gestión ambiental, la trazabilidad y la relación con el entorno.
Uno de los temas que ha concentrado importantes esfuerzos durante el último período es la gestión de olores, especialmente considerando la implementación de la primera norma chilena de emisión de olores para el sector, cuyo régimen comenzará a regir plenamente en febrero de 2027. En este contexto, las empresas han continuado fortaleciendo sus sistemas de gestión, mientras que ChileCarne ha impulsado instancias de capacitación, apoyo técnico e intercambio de experiencias para acompañar este proceso.
Paralelamente, el sector ha seguido avanzando en la adopción de certificaciones que permiten validar el cumplimiento de buenas prácticas en ámbitos como bienestar animal, gestión ambiental, bioseguridad, trazabilidad y vinculación con el entorno.
Recientemente, se renovó la certificación de 118 planteles porcinos bajo el programa Chile Origen Consciente del Ministerio de Agricultura, alcanzando una cobertura equivalente al 77% de la producción nacional de carne de cerdo. Asimismo, 27 instalaciones de producción avícola de Agrícola Chorombo obtuvieron certificación bajo el estándar avícola del mismo programa, consolidando el avance hacia modelos productivos cada vez más transparentes, responsables y auditables.
En conjunto, estas iniciativas reflejan una transformación que continúa avanzando en toda la cadena productiva. La incorporación de energías renovables, la gestión eficiente del agua, la valorización de residuos, el bienestar animal y la adaptación a estándares cada vez más exigentes forman parte de una estrategia de largo plazo orientada a producir alimentos de manera más eficiente, responsable y sostenible.
Más que responder a exigencias regulatorias o comerciales, estos esfuerzos dan cuenta de una convicción compartida por las empresas socias de ChileCarne: que la sostenibilidad es una condición fundamental para fortalecer la competitividad, generar confianza y proyectar el desarrollo de la producción de carnes de aves y cerdo en Chile hacia el futuro.


