En el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Inocuidad Alimentaria, la Agencia Chilena para la Calidad e Inocuidad Alimentaria (ACHIPIA) reunió a representantes del sector público, la academia y diversos gremios productivos para analizar los desafíos y oportunidades que enfrenta la seguridad alimentaria en Chile bajo el enfoque de Una Sola Salud.
La actividad, realizada el 9 de junio, estuvo centrada en la implementación de la Política Nacional de Inocuidad y Calidad de los Alimentos 2026-2036, aprobada en diciembre de 2025. Este instrumento busca fortalecer la coordinación entre las instituciones públicas, el sector productivo, la academia y la ciudadanía, promoviendo una gestión basada en la ciencia, la prevención de riesgos y la responsabilidad compartida.
Durante la jornada se desarrolló un panel de gremios del sector productivo en el que participaron representantes de Pensar Agro, AB Chile, el Consejo del Salmón, la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) y ChileCarne. En la instancia, el presidente de ChileCarne, Juan Carlos Domínguez, compartió la experiencia del sector exportador de carnes de cerdo y pollo, destacando el rol de la inocuidad alimentaria en la confianza de los consumidores y en la competitividad de Chile en los mercados internacionales.
“La inocuidad alimentaria constituye un activo estratégico para el país. Tenemos un sector fuertemente apalancado en las exportaciones y, como productores y exportadores, sabemos que existe un voto de confianza en lo que estamos entregando. Ese prestigio se ha construido durante años y forma parte de la imagen país que proyectamos en los mercados internacionales”, señaló.
Asimismo, destacó que Chile ha desarrollado durante décadas un sistema sanitario y de control de alimentos reconocido internacionalmente, lo que ha permitido consolidar su reputación como proveedor confiable de alimentos y fortalecer su presencia en los mercados globales. En este contexto, subrayó que la inocuidad es una condición esencial para acceder y mantenerse en los mercados de exportación.
Durante su intervención, también relevó la importancia de la trazabilidad y de contar con información cada vez más precisa sobre el origen y recorrido de los alimentos, en línea con las crecientes exigencias de consumidores y autoridades sanitarias. Además, destacó el aporte de la academia y la necesidad de seguir fortaleciendo políticas públicas y regulaciones sustentadas en evidencia científica y análisis de riesgos.
Bajo el lema “De la carga a las soluciones: alimentos seguros en todas partes”, el encuentro reafirmó la importancia de la colaboración entre los distintos actores del sistema alimentario para avanzar hacia una producción cada vez más segura, sostenible y alineada con los estándares internacionales.



