ChileCarne solicita en Estados Unidos excluir las carnes chilenas de los nuevos aranceles

Durante la audiencia pública convocada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), el gremio presentó los principales argumentos técnicos y comerciales para solicitar que los productos chilenos de carne de ave y cerdo queden excluidos de los eventuales aranceles adicionales, destacando la solidez de la legislación laboral chilena, el reconocimiento internacional de su sistema sanitario y el carácter complementario de la relación comercial entre ambos países.

En el marco de las audiencias públicas convocadas por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), ChileCarne participó este 8 de julio en Washington para exponer su posición frente a los eventuales aranceles adicionales que analiza la autoridad estadounidense y solicitar que las exportaciones chilenas de carne de ave y cerdo queden excluidas de la medida.

Estas audiencias forman parte de una investigación iniciada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, centrada en el cumplimiento de normas sobre trabajo forzoso. El proceso, que abarca a 60 economías -incluida la chilena-, podría derivar en la aplicación de un arancel adicional del 12,5% a los productos de los países investigados. Dada la magnitud del caso, las jornadas contaron también con la participación de representantes de México, Perú, Guatemala y Ecuador, además de asociaciones industriales estadounidenses (como las del sector del acero) y una audiencia paralela enfocada en Brasil.

Ante este proceso, los principales gremios exportadores del país decidieron participar activamente en las audiencias para presentar antecedentes técnicos y comerciales que respaldan la exclusión de los productos chilenos de las medidas propuestas. Los gremios que participaron en las audiencias además de ChileCarne fueron SalmonChile, Frutas de Chile, Vinos de Chile y Corma.

Sector público y privado actuaron coordinadamente

Durante la audiencia, Juan Carlos Domínguez, presidente de ChileCarne, destacó que la participación del gremio se desarrolló en coordinación con la Cancillería, la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI) y los principales gremios exportadores del país.

En la presentación realizada ante la USTR, ChileCarne enfatizó que Chile cuenta con un sólido marco legal e institucional que prohíbe y sanciona el trabajo forzoso, cumple plenamente los compromisos laborales establecidos en el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y no existe evidencia que vincule a las industrias chilenas de carne de ave y cerdo con este tipo de prácticas.

«La presencia de diversos representantes del sector privado, junto con la participación de exportadores, importadores y distribuidores de nuestros productos en este proceso, refleja una defensa sólida y un trabajo coordinado entre el sector público y privado, asumido como una política de Estado, independiente de los gobiernos de turno», señaló Domínguez.

Asimismo, el gremio destacó que Chile es uno de los pocos países autorizados por el Servicio de Inocuidad e Inspección Alimentaria del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA-FSIS) para exportar productos avícolas y porcinos a ese mercado, condición que acredita la equivalencia de su sistema oficial de inspección y el cumplimiento de exigentes estándares de inocuidad alimentaria, trazabilidad y sanidad animal.

Chile explicó por qué constituye un caso diferenciado

Entre los principales argumentos expuestos, ChileCarne sostuvo que las exportaciones chilenas representan una fracción muy reducida de la producción estadounidense y no constituyen una amenaza competitiva para aquella industria. Añadió que el comercio bilateral es complementario y mutuamente beneficioso para ambos países, por lo que la eventual aplicación de nuevos aranceles no contribuiría a los objetivos de la investigación y, en cambio, incrementaría los costos para importadores, procesadores, distribuidores y consumidores en Estados Unidos.

«Los hechos demuestran que Chile constituye una clara excepción, gracias a la solidez de su legislación laboral, sus estrictos estándares sanitarios y su relación comercial mutuamente beneficiosa con Estados Unidos», afirmó Domínguez.

Como parte de su presentación, ChileCarne solicitó formalmente a la USTR que las subpartidas arancelarias correspondientes a los productos avícolas y porcinos chilenos sean incorporadas al Anexo A previsto en la investigación, con el fin de que queden excluidas de la eventual aplicación de los nuevos aranceles.

El gremio sostuvo además que el reconocimiento otorgado por el USDA al sistema sanitario chileno posiciona a Chile como un proveedor confiable para el mercado estadounidense y fortalece la resiliencia de su cadena de suministro frente a contingencias sanitarias internacionales, como la Influenza Aviar Altamente Patógena y la Peste Porcina Africana.

Concluidas las audiencias el día 9 de julio, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) iniciará el análisis de los antecedentes presentados antes de adoptar una decisión sobre la eventual aplicación de las medidas propuestas.

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