Biotecnología y producción de carnes: los desafíos que enfrenta el sector de cerdo y pollo

En el marco de Biotech Week 2026, ChileCarne puso sobre la mesa los principales desafíos que enfrenta el sector en ámbitos como alimentación animal, bioseguridad e inocuidad, y valorización de subproductos, mostrando las oportunidades que existen para que la ciencia, la innovación y la tecnología contribuyan a una producción más eficiente y sustentable.

La producción de carnes de cerdo y pollo enfrenta una serie de desafíos en los que la biotecnología puede abrir nuevas oportunidades para mejorar la eficiencia de los procesos, fortalecer la bioseguridad y la inocuidad, y avanzar en la valorización de recursos y subproductos. Estas necesidades fueron presentadas por ChileCarne durante el Reverse Pitch de Biotech Week 2026, instancia que permitió conectar los requerimientos del sector con startups, centros tecnológicos, universidades y otros actores del ecosistema de innovación.

En representación del sector, el presidente de ChileCarne, Juan Carlos Domínguez, presentó tres ámbitos prioritarios: alimentación animal, bioseguridad e inocuidad, y valorización de subproductos. El objetivo fue mostrar necesidades concretas en las que la ciencia, la innovación y la biotecnología pueden contribuir al desarrollo de soluciones aplicables a la realidad productiva.

Realizado entre el 8 y 10 de septiembre en Puerto Varas, Biotech Week reunió a más de 1.200 participantes y 91 speakers vinculados a la ciencia, la industria, el emprendimiento y el sector público. En su tercera jornada, “Conectar para escalar”, organizada por el Centro de Biotecnología Traslacional (CBT) de SOFOFA Hub, más de 300 personas participaron en un Reverse Pitch en el que distintos sectores productivos presentaron desafíos concretos ante startups, centros tecnológicos, universidades y otros actores del ecosistema de innovación.

Junto a ChileCarne participaron Empresas Carozzi, Veterquímica, Watt’s y Viña Concha y Toro, reflejando la diversidad de industrias que están buscando en la biotecnología respuestas a necesidades productivas reales.

Tres desafíos donde la biotecnología puede aportar

En representación del sector de carnes de cerdo y pollo, el presidente de ChileCarne, Juan Carlos Domínguez, abordó tres ámbitos en los que la biotecnología puede generar nuevas soluciones: alimentación animal, bioseguridad e inocuidad, y valorización de subproductos. Se trata de áreas que concentran necesidades concretas de la producción y en las que la biotecnología puede abrir nuevas alternativas para mejorar procesos, optimizar el uso de recursos y avanzar hacia una producción más eficiente y sustentable

“Desde la producción conocemos cuáles son los desafíos que debemos resolver y hoy existe un ecosistema de ciencia, tecnología y emprendimiento con capacidades para ayudarnos a abordarlos. Lo importante es generar ese encuentro y avanzar hacia desarrollos que puedan probarse y tener una aplicación concreta en el sector”, señaló el presidente de ChileCarne.

Nuevas oportunidades para una producción más eficiente y sustentable

Uno de los principales espacios de oportunidad está en la alimentación animal, considerando que cerca del 70% de los costos de producción están asociados a este componente. En este ámbito, el desafío pasa por ampliar las alternativas disponibles, incorporando nuevas fuentes de proteína, mejorando el aprovechamiento nutricional y explorando formas de transformar biomasa y subproductos en nuevos insumos para la producción.

Un ejemplo presentado durante la jornada fue el de GLTB, empresa de China que desarrolla proteína de levadura a partir de CO₂ de origen industrial. Mediante un proceso biotecnológico, este compuesto es transformado en una fuente de proteína para alimentación animal que ya cuenta con aprobación para ese uso.

Más allá de esta tecnología específica, el caso permite visualizar una de las líneas de desarrollo que podrían marcar el futuro del sector: aprovechar recursos generados en un proceso para convertirlos en insumos de otro, abriendo nuevas posibilidades tanto para mejorar la eficiencia como para hacer un uso más adecuado de los recursos disponibles.

La búsqueda de nuevas herramientas también alcanza a la bioseguridad y la inocuidad, donde uno de los focos está puesto en disminuir la carga microbiana a lo largo de la cadena productiva, desde la granja hasta la faena. En este ámbito, la prevención resulta fundamental, junto con el desarrollo de alternativas que permitan controlar microorganismos, optimizar la desinfección de instalaciones y reforzar la sanitización de los productos.

Entre las experiencias presentadas se mostró una alternativa desarrollada en Chile para el control de Salmonella mediante bacteriófagos, virus capaces de atacar específicamente determinadas bacterias. En condiciones simuladas, esta tecnología logró reducir en 1,5 log la presencia de Salmonella, equivalente aproximadamente a una disminución del 97% de las bacterias.

Si bien aún requiere ser validada directamente en planta, este resultado permite dimensionar el potencial de herramientas biotecnológicas que buscan responder a necesidades concretas de la producción y que, una vez superadas las etapas de prueba, puedan ser llevadas a condiciones reales de operación.

La mirada llegó también a uno de los desafíos más estrechamente ligados a la sustentabilidad: cómo transformar un costo en un activo. En el tratamiento de purines y guanos existe espacio para hacer más eficientes los procesos, mejorar la separación de sólidos, disminuir olores y emisiones y, al mismo tiempo, encontrar nuevas formas de valorización.

La oportunidad no está únicamente en reducir el impacto asociado a estos subproductos, sino en avanzar hacia soluciones capaces de aprovecharlos mejor y generar valor a partir de ellos.

En esta línea, durante la jornada también se presentaron experiencias desarrolladas en Chile a partir de soluciones biobasadas, es decir, alternativas que utilizan organismos, microorganismos o procesos de origen biológico para abordar problemas que tradicionalmente han sido tratados mediante métodos convencionales. En este caso, se han aplicado al control de olores y a la mejora de procesos asociados al tratamiento de estos subproductos.

El desarrollo de este tipo de alternativas abre una oportunidad para avanzar simultáneamente en gestión de residuos, relación con el entorno y eficiencia productiva, buscando que recursos que actualmente implican costos de tratamiento puedan adquirir un nuevo valor mediante soluciones basadas en conocimiento y tecnología.

En conjunto, los ejemplos presentados muestran que las oportunidades que ofrece la biotecnología para la producción de carnes van más allá de incorporar nuevas tecnologías a procesos existentes. También apuntan a repensar la manera en que se utilizan los recursos, se previenen los riesgos y se gestionan los subproductos, con una mirada orientada a mejorar la eficiencia y la sustentabilidad del sector

Conectar la innovación con las necesidades de la producción

La participación de ChileCarne en esta instancia se enmarca en una conversación más amplia sobre el aporte que la biotecnología puede realizar a la competitividad y productividad de los sectores productivos. Para el CBT de SOFOFA Hub, este tipo de encuentros busca precisamente facilitar la conexión entre las capacidades científicas y tecnológicas disponibles y las necesidades concretas de las empresas.

En este contexto, el Reverse Pitch permitió poner en contacto directo los desafíos de la producción de carnes con capacidades disponibles en el ecosistema de innovación.

Para ChileCarne, el siguiente paso es generar vínculos con startups, centros tecnológicos, universidades y otros actores que puedan trabajar sobre estas necesidades y contribuir a que desarrollos que hoy se encuentran en etapas iniciales puedan avanzar hacia pruebas en condiciones productivas reales.

“Tenemos la oportunidad de conectar capacidades que muchas veces se desarrollan fuera del sector con necesidades muy concretas de la producción. El paso siguiente es probarlas en terreno, validarlas y ver cómo pueden transformarse en herramientas que aporten efectivamente a una producción más eficiente, segura y sustentable”, destacó Juan Carlos Domínguez.

A partir de los desafíos planteados y de las conversaciones surgidas durante la jornada, el CBT dará seguimiento a las oportunidades identificadas y a los posibles caminos de colaboración, buscando conectar al sector con startups, centros tecnológicos, universidades y otros actores capaces de desarrollar y validar soluciones aplicables a la realidad productiva.

De esta manera, el Reverse Pitch permitió acercar directamente las necesidades de la producción de carnes a un ecosistema que reúne capacidades científicas, tecnológicas y de emprendimiento. Esta conexión abre nuevas posibilidades para desarrollar soluciones aplicadas y avanzar en un objetivo clave para el sector: que el conocimiento y la innovación puedan traducirse en herramientas concretas para responder a los desafíos actuales y futuros de la producción.