Sector de las carnes de cerdo y pollo refuerza junto al SAG la bioseguridad en el Aeropuerto de Santiago

Tras la detección de un brote de Peste Porcina Africana (PPA) en España, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) reforzó de manera preventiva las inspecciones sanitarias en el Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez, con el objetivo de evitar el ingreso de productos de riesgo y resguardar el estatus sanitario de Chile.
La medida se enmarca en una campaña de bioseguridad en el Aeropuerto Internacional de Santiago, desarrollada de manera coordinada entre el SAG, la Asociación de Exportadores de Carnes de Chile, ChileCarne, y la Asociación de Productores de Cerdos de Chile, Asprocer. Esta iniciativa forma parte de un trabajo público-privado que Chile ha consolidado durante los últimos siete años, involucrando a toda la industria porcina nacional.
La industria productora y exportadora de carnes de cerdo y aves en Chile se ha destacado por su enfoque en la bioseguridad como una ventaja competitiva esencial, lo que ha permitido desarrollar un sector exportador de primer nivel, con presencia en los mercados más exigentes del mundo. En este contexto, la anticipación, la coordinación público-privada y la prevención en frontera resultan claves para proteger el patrimonio sanitario del país.
La campaña considera el refuerzo de las inspecciones sanitarias que el SAG despliega año a año durante el período estival, cuando aumenta el flujo de pasajeros en el principal terminal aéreo del país. No obstante, en esta oportunidad, el operativo fue adelantado y fortalecido de manera excepcional, en respuesta a la situación sanitaria registrada en España y al mayor riesgo de ingreso de enfermedades exóticas ausentes en Chile, como la PPA.
El refuerzo de los controles se enfoca en la revisión del equipaje de pasajeros que arriban desde Europa o con conexiones en ese continente, considerando que uno de los principales riesgos de introducción de la PPA está asociado al ingreso informal de productos de origen porcino. Todo alimento que contenga carne de cerdo de procedencia española, o que no cuente con un etiquetado claro que permita verificar su origen, es interceptado y destruido.
Si bien la PPA no afecta a las personas, su eventual ingreso al país podría generar graves impactos productivos, económicos y comerciales en la industria porcina nacional, razón por la cual estas acciones preventivas resultan fundamentales para resguardar la producción y las exportaciones del sector.
Desde el SAG reiteraron el llamado a los pasajeros a no ingresar alimentos de origen animal y a respetar las normativas sanitarias vigentes, destacando que la bioseguridad en frontera es una responsabilidad compartida y una herramienta clave para proteger el patrimonio zoosanitario nacional.