Chile avanza en apertura sanitaria de Indonesia y abre nuevas oportunidades para las carnes de cerdo y pollo

Entre el 30 de agosto y el 6 de septiembre, autoridades de Indonesia realizaron una auditoría en Chile como parte del proceso para avanzar en la apertura sanitaria de ese mercado para las carnes chilenas. Con 283 millones de habitantes, una población joven, una creciente actividad turística y un consumo de carne de cerdo que podría aumentar más de 30% durante la próxima década, el país representa una alternativa para diversificar las exportaciones y fortalecer la presencia de Chile en el Sudeste Asiático.

El acceso a nuevos mercados comienza mucho antes de que un producto llegue a la mesa de los consumidores. En el caso de las carnes, uno de los primeros pasos es demostrar que detrás de cada envío existe un sistema capaz de garantizar su condición sanitaria, inocuidad y trazabilidad. Ese es precisamente el camino que Chile está recorriendo con Indonesia.

Entre el 30 de agosto y el 6 de septiembre, autoridades indonesias realizaron una auditoría en Chile para conocer en terreno los sistemas, procesos y controles que respaldan la producción y exportación de carnes chilenas. La visita contempló un intenso trabajo técnico y de coordinación entre los distintos actores involucrados, orientado a presentar los estándares sanitarios y de inocuidad con los que opera el sector.

Para concretar esta instancia fue necesario un trabajo previo de coordinación y preparación, en el que ChileCarne tuvo un rol central. La asociación articuló las distintas etapas de la visita, desde la planificación y coordinación del viaje de la delegación indonesia hasta la preparación de la agenda y de cada una de las visitas en terreno. Este trabajo se desarrolló de manera conjunta con el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), la Agregaduría Agrícola de Chile en Indonesia y las empresas asociadas que participaron en la auditoría.

De esta manera, las autoridades indonesias pudieron conocer directamente los procesos y controles que sustentan la producción y exportación de carnes chilenas, así como el trabajo que existe detrás de cada uno de los eslabones que conforman este sistema.

La auditoría constituye un nuevo avance dentro del proceso de apertura sanitaria y pone de relieve la importancia del trabajo coordinado entre el sector privado y las autoridades para abrir nuevas alternativas de exportación. Al mismo tiempo, permitió a la delegación indonesia profundizar su conocimiento sobre el sistema chileno y los mecanismos que respaldan la seguridad e inocuidad de sus productos.

Indonesia: un mercado grande y con espacio para crecer

La oportunidad está en las características del propio mercado. Indonesia es el país más poblado del Sudeste Asiático, con aproximadamente 283 millones de habitantes, y cuenta con una población joven: 56% tiene menos de 35 años. A esto se suma una creciente actividad turística y gastronómica, factores que están contribuyendo a ampliar y diversificar la demanda por alimentos y proteínas de origen animal.

El país recibió 13,9 millones de visitantes internacionales durante 2024, provenientes principalmente de mercados como China, Japón, Australia, Singapur, Estados Unidos y distintos países europeos. Esta actividad adquiere especial relevancia para el sector cárnico en destinos turísticos donde existe una mayor presencia de consumidores no musulmanes y una oferta gastronómica internacional.

La composición de la población también es un elemento relevante para entender el mercado. Cerca del 87% de los habitantes de Indonesia es musulmán y, por razones religiosas, no consume carne de cerdo. Esto significa que el mercado porcino tiene un alcance más acotado, pero al mismo tiempo concentra oportunidades en determinados segmentos y territorios. Alrededor de 37 millones de personas corresponden a población no musulmana, a lo que se suma la demanda vinculada al turismo, la hotelería y la restauración.

Es justamente en estos espacios donde se comienza a observar un escenario de mayor interés para los proveedores internacionales.

El consumo de cerdo podría crecer más de 30%

Aunque el consumo de carne en Indonesia todavía es relativamente bajo en comparación con otros mercados, existen condiciones que podrían impulsar su crecimiento durante los próximos años. La urbanización, una población joven, el desarrollo de la clase media y la expansión del turismo y la gastronomía internacional están generando nuevas oportunidades para el consumo de proteínas, particularmente entre los segmentos de la población que sí incluyen carne de cerdo en su alimentación.

Actualmente, el consumo total de carnes bordea los 11 a 12 kilos por habitante al año. El pollo representa más del 60% de ese consumo, mientras que el vacuno supera el 26% y el cerdo alcanza alrededor del 9%.

En el caso del cerdo, además, las proyecciones apuntan a un escenario de crecimiento. En 2024 su consumo alcanzó aproximadamente 269.900 toneladas, equivalentes a 0,95 kilos por habitante. De acuerdo con proyecciones basadas en antecedentes de OCDE-FAO, esta cifra podría aumentar en más de 31% entre 2023 y 2033, hasta acercarse a las 355.000 toneladas.

El aumento esperado no solo resulta relevante por el tamaño potencial de la demanda. También adquiere interés al observar cómo está evolucionando el comercio exterior.

Indonesia mantiene un alto nivel de autoabastecimiento, cercano al 97%-98%, por lo que actualmente las compras externas representan menos del 3% de su consumo interno. Sin embargo, las importaciones de carne y productos porcinos alcanzaron 7.527 toneladas en 2024, un 51,5% más que el año anterior y 253,5% por sobre el volumen registrado en 2020.

Si bien se trata todavía de un mercado acotado para los proveedores internacionales, el aumento de las importaciones muestra que existen espacios para productos provenientes del exterior. En particular, las carnes refrigeradas y congeladas concentran la mayor parte de las compras, abriendo oportunidades para proveedores que puedan responder a las necesidades de importadores, distribuidores, procesadores y del canal HORECA.

Diversificar destinos para seguir creciendo

Para Chile, una eventual apertura sanitaria no significaría necesariamente competir desde el comienzo por un mercado masivo. La oportunidad está en identificar aquellos segmentos donde las características del producto chileno, la seguridad sanitaria y la continuidad del suministro puedan marcar una diferencia.

Bali y otras zonas con una mayor presencia de población no musulmana, comunidades de origen chino y una intensa actividad turística aparecen entre los espacios con potencial. La expansión de la hotelería, la restauración internacional y otros segmentos vinculados al turismo también contribuye a generar una demanda más diversa, especialmente por productos que no forman parte de la dieta de la mayoría musulmana.

A esto se suma una ventaja comercial. Chile e Indonesia cuentan con un Acuerdo de Asociación Económica Integral (CEPA), vigente desde 2019, que establece condiciones arancelarias preferenciales. En el caso de la carne de cerdo, las principales líneas se encuentran bajo una categoría de desgravación que contempla una reducción gradual del arancel, desde el 3,5% vigente en 2026 hasta llegar al 2,5% en 2029.

De esta manera, el avance sanitario adquiere una relevancia que va más allá de la apertura de un nuevo destino. Para un sector exportador como el chileno, acceder a nuevos mercados permite ampliar las alternativas de colocación, diversificar riesgos y fortalecer la presencia del país en regiones donde el consumo de proteínas continúa evolucionando.

La auditoría realizada en Chile marca así un nuevo hito en este proceso. El desafío ahora es continuar avanzando en el trabajo técnico necesario para concretar la apertura sanitaria y, con ello, sumar a Indonesia al mapa de destinos para las carnes de cerdo y pollo chilenas.