La industria avícola mundial seguiría mostrando un desempeño sólido durante 2026, con una expansión estimada de entre 2% y 2,5%, consolidando al pollo como una de las proteínas animales más dinámicas a nivel global. Así lo señala el informe Perspectivas Trimestrales de la Avicultura Mundial – Primer Trimestre 2026 de Rabobank, que mantiene una visión positiva para el sector, aunque advierte sobre un entorno marcado por mayores riesgos y episodios de volatilidad.
De acuerdo con el análisis, el crecimiento del consumo continuará sustentándose en la competitividad del pollo frente a otras proteínas, su amplia aceptación cultural y las preferencias de los consumidores por alimentos prácticos, saludables y con alto contenido proteico. A este escenario se suma la creciente utilización de tratamientos farmacológicos basados en GLP-1 para el control del peso, que en varios mercados desarrollados están impulsando dietas con mayor énfasis en proteínas magras, favoreciendo la demanda por carne de ave.
Rabobank destaca que las condiciones de mercado siguen siendo particularmente favorables en América Latina y el Sudeste Asiático. Sin embargo, advierte que la rápida expansión de la producción en regiones como Europa, Estados Unidos, China e India podría generar desequilibrios entre oferta y demanda si no se acompaña de una estrategia de crecimiento ordenada. En este contexto, la eficiencia operativa y la gestión activa de riesgos se vuelven factores clave para la sostenibilidad del sector.
La influenza aviar vuelve a posicionarse como el principal foco de incertidumbre para 2026, especialmente en el hemisferio norte, con potenciales impactos en la producción, el comercio internacional y el mercado de huevos fértiles. A ello se suman las tensiones geopolíticas y las políticas orientadas a reforzar la seguridad alimentaria, que continúan moderando el crecimiento del comercio global de carne de ave, el cual se proyecta por debajo del ritmo de expansión del mercado total.
En materia de costos, el informe anticipa un escenario relativamente estable para los alimentos balanceados, apoyado en una mayor disponibilidad global de maíz y soya. No obstante, persisten riesgos asociados a factores climáticos y geopolíticos. En este marco, Rabobank concluye que una estrategia de crecimiento prudente, junto con altos estándares de bioseguridad y una gestión eficiente, será determinante para sostener los márgenes en un mercado que seguirá ofreciendo oportunidades, aunque con mayores exigencias para la industria.